miércoles, 31 de mayo de 2017

Salmón con soja


Sano, jugoso, rápido de preparar y delicioso. Un plato que sorprende por la frescura de sus sabores, su sencillez y lo rico del salmón, que lejos de quedar reseco, sigue tiernito y lleno de sabor, pero habiendo soltado mucha de su grasa natural. No dejéis de probarlo.

 
Ingredientes:
1 trozo de lomo de salmón por persona
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
3 cucharadas de zumo de limón
3 cucharadas de salsa de soja
3 dientes de ajo
1 cucharada de ajo en polvo
1 cucharadita rasa de jenjibre en polvo
1 cucharadita de perejil picado
pimienta negra molida

Preparación:

Precalentamos el horno a 180ºC.
Limpiamos el salmón de las espinas que pueda tener (yo tengo guardadas unas pinzas de las de depilarse las cejas y las uso exclusivamente para cosas de cocina, como retirar las espinas al salmón) y reservamos.
En un cuenco mezclamos el aceite, el zumo de limón y la salsa de soja. Por otro lado, machacamos en el mortero o bien con un prensaajos, los dientes de ajo y los añadimos al cuenco de la salsa, junto con el ajo en polvo. Agregamos la cucharadita de jenjibre, bien rasa, que si nos pasamos con el jenjibre el sabor es muy fuerte y parece colonia. Finalmente, añadimos el perejil picado y pimienta negra al gusto y mezclamos bien. No añadimos sal, porque la salsa de soja ya nos aporta el toque salado que necesitamos.
En una bandeja de horno con un poquito de aceite de oliva, colocamos los lomos de salmón ya limpios y echamos la mezcla por encima. Horneamos unos 15 minutos y ¡a comer!.
Se puede acompañar de una buena ensalada o unas patatas. En nuestro caso lo acompañamos con unos cascos de patata, típicos de la zona de Albacete y muy ricos.




martes, 9 de mayo de 2017

Mejillones en salsa

Estos mejillones los prepara mi tía Inma, gracias a la receta que le pasó, a su vez, su amiga Paqui, y no podía de dejar de compartirlos en el blog porque son riquísimos. La salsita es de esas de mojar pan y no parar. Vamos, que no podéis dejar de probarlos, porque además son de lo más sencillo de preparar; sin complicaciones, como a mi me gusta. Sanos, ligeros, económicos, facilitos y deliciosos. ¿Cómo negarse a prepararlos?.

Ingredientes:
1 y 1/2 kg de mejillones frescos
1 vaso de vino blanco
2 hojas de laurel
5 ó 6 granos de pimienta negra
1 cebolla
4 tomates muy maduros (se pueden sustituir por tomates de lata)
1 cucharadita de harina
1/2 cucharadita de pimentón
2 dientes de ajo
1 rebanada de pan
 Aceite de oliva virgen extra
1 chorro de vino blanco
Pimienta molida
Sal

Preparación:
Lo primero que tenemos que hacer es abrir los mejillones al vapor con el vino blanco, los granos de pimienta y el laurel. Reservamos el caldo para hacer la salsa. Yo suelo abrirlos en el microondas, como os conté aquí, pero podéis abrirlos también en una cazuela al fuego, como se ha hecho toda la vida.
Para hacer la salsa, freímos la rebanada de pan con aceite de oliva virgen y la reservamos. Picamos la cebolla y el ajo (no hace falta picarlos mucho, porque luego los vamos a triturar) y, con el aceite de haber frito el pan, los sofreímos en una sartén. Cuando se empiece a pochar la cebolla, añadimos los tomates y dejamos freir. En cuanto estén hechos, añadimos la harina, el pimentón, el chorro de vino y la pimienta molida y dejamos que dé un hervorcillo.
Ponemos el sofrito junto con la rebanada de pan frito en el vaso de la batidora y trituramos, añadiendo caldo de los mejillones hasta que quede de espesa como más nos guste. Probamos de sal y añadimos por encima de los mejillones, que queden bien empapaditos de la salsa.
¡Para chuparse los dedos!.

ir arriba