domingo, 24 de abril de 2016

Flan de leche condensada

Receta de BertaC, se ha convertido en un imprescindible cuando viene visita, porque gusta a todo el mundo por lo suave que queda, lo rápido que se hace y el delicado sabor que le confiere la leche condensada. No podéis dejar de probarlo. Éxito asegurado.

Ingredientes:

3 huevos
1 bote pequeño de leche condensada (397 gr)
1 medida y media de leche (tomando como medida el bote vacío de leche condensada)
1 cucharada de azúcar
Caramelo para el molde de flan

Preparación:
  
En una jarra de las de batir o bien en un cuenco grande batimos todos los ingredientes menos el caramelo.
Ponemos caramelo líquido en la base de la flanera (yo echo poquito, lo justo para que no se quede luego pegado el flan, porque no me gusta el caramelo). Vertemos la mezcla que hemos preparado con la batidora y tapamos la flanera bien.
Ponemos dos dedos de agua en la olla exprés y metemos la flanera bien cerrada. Cerramos la olla y dejamos que se haga el flan durante 11 minutos desde que sube la válvula de la olla a la segunda rayita. Apagamos el fuego, dejamos despresurizar la olla y sacamos la flanera a temperatura ambiente para que se vaya enfriando. Metemos al frigorífico para que se enfrie bien y, cuando ya esté bien frio, desmoldamos. Así no se deshace al cortarlo para servir. Si lo hacéis de un día para otro, incluso mejor.

Para quienes no tengan olla a presión o la estén utilizando para hacer otra cosa, existen otras opciones para cuajar el flan, os cuento dos de ellas:

- En el microondas: Ponemos la mezcla del flan en un molde de silicona o en un pirex de cristal (echando el caramelo líquido también en la base) y lo hacemos durante 10 minutos a 800W y dejamos que repose dentro del microondas dos minutos más. Pinchamos con una aguja en el centro para ver que sale limpia y así saber que está bien hecho el flan. Aunque se tambalee un poco, cogerá más cuerpo al enfriarse.

- En el horno: Al baño María, es decir, poniendo la flanera dentro de una bandeja de horno con varios dedos de agua (pero que cubra menos de la mitad de la flanera por fuera, para que no entre agua en el flan durante la cocción) a 180ºC durante 20 minutos.

Adornamos como más nos guste, con nata, flores de caramelo o chocolate… En mi casa no da tiempo ni a adornarlo, porque ¡vuela!.

lunes, 18 de abril de 2016

Empanada de hojaldre con atún

Me encanta la empanada de hojaldre hecha en casa, porque encuentras relleno por todas partes. Queda jugosa y sabrosa, pero sin exceso de sal, sin conservantes añadidos y sabiendo de primera mano lo que lleva. Es tan fácil de hacer que no podemos dejar de probarla. Casi siempre la preparo para cumpleaños o reuniones con amigos o familiares, porque cunde mucho y es un picoteo fantástico a cualquier hora.

Ingredientes:
2 paquetes de masa de hojaldre (a mi me gusta la fresca rectangular de lidl)
1 cebolla grande
½ pimiento rojo
½ pimiento verde
1 brick de tomate frito
1 lata grande de atún en aceite
Sal
Aceite de oliva virgen extra
1 huevo

Preparación:


 Ponemos el atún a escurrir en un colador, de forma que el aceite caiga en un cuenco (no tiréis el aceite por el fregadero o el wáter, que contamina muchísimo el agua).
Mientras se escurrre bien el atún, picamos la cebolla y la ponemos a pochar con un poquito de aceite y sal en la sartén. Cuando se esté volviendo transparente le agregamos los pimientos bien picados y dejamos que se hagan también a fuego medio. Una vez que tenemos todo pochadito, si la empanada la van a comer personas a las que no les gusta encontrarse verdura en ella, trituramos todo con la batidora antes de seguir. Si no, seguimos con ello sin triturar.
Precalentamos el horno a 200ºC.
En un cuenco, mezclamos la verdura pochada, el atún y el tomate frito.
En la bandeja de horno donde vayamos a hacer la empanada, ponemos una de las placas de hojaldre, poniendo como base el papel de hornear que traen en el paquete. La estiramos un poco con las manos con con un rodillo y pinchamos toda la superficie con un tenedor para que no suba al hornear. Rellenamos con la pasta de atún que hemos preparado, dejando los bordes libres y mojamos los bordes con agua. Extendemos la otra placa de hojaldre por encima y estiramos un poco con las manos, de forma que dejemos pegados los bordes con los de la placa de debajo que hemos mojado con agua. Cerramos bien los bordes, para que queden unidos y no se salga el relleno y hacemos algún agujerito en la placa de arriba, para que salga el vapor al hornear.
Pintamos la superficie de la empanada con huevo batido (o si no queremos andar cascando un huevo sólo para pintar la empanada, podemos usar un poco de leche) y horneamos durante 20 minutos aproximadamente, hasta que veamos que el hojaldre se ha dorado y está hecho.
Dejamos templar un poco y ¡a comer!.



Esta empanada, como la mayoría, se puede comer también en frio y está buenísima al día siguiente.

jueves, 14 de abril de 2016

Torrijas de leche

Este año no hemos comido ni una sola torrija en Semana Santa y me había quedado con las ganas, así que como uno de estos días nos han sobrado casi enteras las barras de pan, en lugar de rallarlo me decidí a matar el gusanillo y preparar este postre de aprovechamiento tan bueno.
Especifico que son las típicas torrijas de leche, porque en casa las hacemos también con vino dulce y con anís. Las tres versiones quedan riquísimas, la verdad.

Ingredientes:

1 barra de pan del día anterior
1 litro de leche (en mi caso semidesnatada)
5 cucharadas de azúcar
1 rama de canela
La piel de un limón (sin la parte blanca)
2 huevos
Azúcar y canela en polvo para rebozar
Aceite de oliva para freir

Preparación:

Ponemos en un cazo al fuego la leche con el azúcar, la ramita de canela y la piel de limón y dejamos que dé un hervor. Es importante que la piel de limón quede finita, sin nada de parte blanca, porque si no, amarga. Apagamos el fuego y tapamos el cazo, dejando que infusionen bien la canela y el limón a la vez que se templa la leche.
Por otro lado, cortamos el pan en rebanadas de al menos un dedo y medio de grosor. Preparamos también en un plato la mezcla de azúcar y canela para luego rebozar las torrijas fritas y otro plato con papel absorbente para cuando las vayamos sacando de la sartén. Batimos los huevos en otro plato cerca de los fogones, para poder luego pasar las torrijas a la sartén más fácilmente.
Ponemos a calentar el aceite en la sartén y freímos en él unas cáscaras de los huevos que hemos batido, para que así luego el aceite no haga espuma a la hora de freir las torrijas.
Cuando la leche se haya templado y ya no nos queme, sacamos la canela y el limón y vamos empapando las rebanadas de pan de dos en dos o de tres en tres (las que nos vayan a caber de una sola vez en la sartén). Una vez que vemos que están bien blanditas, con mucho cuidado y ayuda de una espumadera, las pasamos por el huevo batido y directamente a la sartén a freir. El
aceite no debe estar humeando, sino a fuego medio. Cuando veamos que se doran por un lado, las damos la vuelta con mucho cuidado y una vez doradas por todas partes, las sacamos al plato con papel absorbente y repetimos el proceso con más rebanadas.
Mientras se van haciendo más rebanadas en la sartén y empapándose otras en la leche, rebozamos en azúcar y canela las que teníamos escurriendo y las ponemos en la fuente donde las vayamos a servir.
Hay gente que las sirve luego con almíbar de azúcar o de miel. A mi como me gustan es con un buen chorro de leche con canela de la que sobra de empaparlas, que la cuelo y la dejo reservada en un botecito. Si veis que no os ha quedado suficiente leche con canela para acompañar, infusionáis un poco más.



Se me hace la boca agua sólo de recordarlas. Que las disfrutéis.

viernes, 1 de abril de 2016

Mejillones al vapor en el microondas

Aquí traigo una forma rápida, limpia y maravillosa para abrir los moluscos y dejarlos en su punto, pero sacando un montón de jugo totalmente puro de ellos, con un sabor a mar impresionante. Si probáis esta forma, requterapidísima, para abrir los mejillones, chirlas, almejas, etc, ya no volveréis a hacerlo en una cazuela al fuego. Yo descubrí este método gracias al libro de cocina en el microondas de Cristina Galiano y ¡ya no cambio este método por nada!.


Ingredientes:

1 kg de mejillones gordos (sabremos que son gordos porque, además de ser grande la concha y pesar, no suena líquido en su interior, de modo que lo que pesa es el bicho y no agua que haya dentro de la concha).

Preparación:

Raspamos los mejillones bajo el chorro del grifo del agua fría, sin sumergirlos, con ayuda de un cuchillo pequeño para quitar las algas que puedan llevar pegadas y las barbas. No hace falta quitar las concreciones calcáreas, puesto que no vamos a comernos la concha. Si fuéramos a  usarla porque hacemos tigres o vinagreta para la que usásemos la concha como recipiente, sí las quitaríamos.
En un recipiente apto para microondas y que sea amplio, redondo y bajito, colocamos en una sola capa los mejillones bien escurridos. (Sí, sí; sin añadir agua).Seguramente no quepa el kilo entero, sino sólo la mitad, pero no importa, porque como se hacen tan rápido, podemos hacerlos en dos veces. Tapamos bien el recipiente y cocinamos durante 5 minutos a máxima potencia (en mi caso el microondas es de 800W).
Si pasados los 5 minutos algún mejillón no se hubiera abierto, retiramos los que sí se hayan abierto y metemos de nuevo bien tapados los otros durante un minuto más.
Repetimos la misma operación con los mejillones que quedan por hacer.
Al terminar con todos, veremos que han soltado un montón de jugo blanquecino y con intenso sabor a mar (alrededor de ¼ de litro). Es un caldo concentrado de mejillón que, una vez colado, nos servirá para hacer sopas de pescado, fumet de marisco, paellas… Mirad en las fotos la cantidad de caldo que saco, es impresionante y da un sabor a las paellas, hummm.
Los mejillones podemos comérnoslos así tal cual o añadiendo un chorrito de limón. También sirven para hacerlos en salpicón, rebozados, añadir a arroces o sopas, rebozarlos y hacer mejillones tigres…

Este mismo método se puede utilizar para abrir chirlas o almejas y quedan de lujo, soltando mucho caldito rico y de manera limpia. Eso sí, las chirlas o almejas, antes de abrirlas, hay que tenerlas en agua salada un rato, para que suelten la arenilla que puedan tener. Y luego ya, sacándolas con las manos del cuenco donde las tengamos con el agua, ya las ponemos en el recipiente donde las vayamos a abrir.

Espero que os guste esta forma de cocinarlos.
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