jueves, 19 de abril de 2012

Berenjenas rellenas de carne

Cómo nos gustan las berenjenas. Y si son rellenas de carne, más. Aunque rebozaditas no las despreciamos para nada, no. Ya pondré la receta de la tempura con las que las hago también, porque está de lujo. Anoche precisamente las estuve preparando para comerlas hoy.

En lugar de hacerlas en el horno, veréis que cocino la berenjena en el microondas. Me resulta más rápido y más barato y quedan completamente aprovechables, pues al quedar tan blanditas, se puede comer hasta la piel, de modo que nos tomamos toooodas las vitaminas. ¿No es genial este invento?.

Ingredientes:

2 berenjenas
1/2 cebolla (yo 1 entera, porque me encanta y no era muy grande)
1/4 kg o algo más de carne picada de ternera (picada sólo 1 vez)
sal, pimienta y orégano
tomate frito al gusto
aceite de oliva virgen extra
queso rallado para gratinar

Preparación:

Lavamos las berenjenas, les cortamos el rabito verde y las cortamos por la mitad a lo largo. Hacemos un corte con el cuchillo, sin llegar hasta el fondo para no cortar la piel, rodeando la berenjena por dentro y además le hacemos cortes tranversales, como podéis ver en la foto. Así resultará más fácil luego sacar la pulpa. Las colocamos en un recipiente con tapa apto para microondas y programamos de 8 a 10 minutos a potencia máxima (en mi caso el microondas es de 800W y puse 10 minutos. Si el vuestro es de 900W ó 1000W poned 8 de principio). Cambiamos las berenjenas de posición (en mi caso cambio las de arriba abajo y viceversa) y ponemos otros 8 minutos aproximadamente al 100% de potencia.

Mientras, vamos preparando el relleno. Para ello, ponemos un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén y pochamos la cebolla bien picadita. Subimos el fuego y añadimos la carne salpimentada y con un poquito de orégano. Cuando está hecha, añadimos un buen chorro de tomate frito y mezclamos ya fuera del fuego. Reservamos.

Cuando las berenjenas se terminan de hacer en el micro (ya se verán blanditas), sacamos la pulpa, sin romper la propia berenjena, que nos servirá de envase, y la picamos. La añadimos a la carne y, si lo vemos necesario, añadimos más tomate frito (yo echo en total casi un brick, porque me gustan con mucho tomate). Mezclamos bien y con esto rellenamos las berenjenas. ¡Ojo!, tened cuidado al destapar las berenjenas cuando salen del microondas, porque guardan mucho vapor y os podéis quemar.

Rellenamos las berenjenas, ponemos queso rallado por encima y gratinamos.
¡¡Listas para comer!!

Esta receta admite una variación muy buena, que consiste en cubrir las berenjenas con bechamel antes de echar el queso rallado y gratinar. Así quedan exquisitas, pero, claro, son más calóricas y tenemos que ir empezando con la operación bikini, jeje.

Espero que os guste.



viernes, 13 de abril de 2012

Bizcocho de yogur

Este es el típico bizcocho que te enseñan a hacer desde bien pequeñito y que cada uno ha probado en su casa desde siempre. Lo llaman 1-2-3, bizcocho de la abuela, bizcocho de yogur... Pero lo importante no es el nombre, sino lo rico que sale, lo fácil que es, incluso para hacer con niños, lo económico y, sobre todo, que sirve para hacer tartas con él, rellenándolas de crema, nocilla, mermelada... y cubriéndolo con azúcar glass, chocolate, glasa, fondant... En definitiva, una maravilla.

La foto no es la mejor del mundo, lo sé. En breve la cambiaré. Pero por ahora, os hacéis a la idea.

Os dejo una foto de una tarta que hice utilizando como base este bizcocho. Simplemente lo partí por la mitad, rellené y cubrí con crema pastelera y luego le hice un dibujo de chocolate que le coloqué encima. A mi sobrino le encantó encontrarse al "malo" de El Rey León en su tarta de cumple y encima de chocolate, que se lo comió casi entero él  solito.



Ingredientes:

1 yogur natural o de limón (no tiréis ni rompáis el envase, porque servirá como medida)
3 huevos
2 yogures de azúcar
1/2 yogur de aceite
3 yogures de harina
1 sobre de levadura química (7-8 grs aprox.)
mantequilla para untar el molde

Preparación:

En un cuenco mezclamos las yemas de los huevos, el yogur y el azúcar. Una vez mezclados, añadimos el aceite (en mi caso de oliva virgen extra, pero si os resulta muy fuerte el sabor del aceite de oliva, podría ser de girasol), la harina y la levadura.
En un cuenco aparte se montan las claras a punto de nieve. Este paso es importantísimo, porque realmente marca la diferencia, gracias a la esponjosidad que le dan al bizocho unas claras bien montadas. Ya sabéis, para que monten bien no tiene que haber nada de grasa en el cuenco donde las montéis, así que cuidado al separarlas de las yemas, para que no caiga nada de yema en ellas.
Unimos las claras a la otra mezcla, con cuidado, con movimientos envolventes para que no se bajen.
Encamisamos el molde en el que vamos a hacer el bizcocho (en mi caso un molde desmontable redondo). Para ello, untamos el molde con mantequilla o con aceite y por encima, con ayuda de un colador, echamos harina. Quitamos el exceso de harina, sacudiendo el molde.
Echamos la mezcla en el molde encamisado y metemos al horno a 175ºC unos 40 minutos. En mi caso el horno actual es de convección, así que lo pongo en el centro del horno con aire y calor arriba y abajo.
¿Fácil, eh?.

Truquis de la Sole:

Cuando se me van a caducar los yogures, los congelo y luego me sirven para haer este bizcocho. No hace falta descongelarlos con antelación, con sacarlos un poquito antes para poderlos sacar del envase, sirve. De hecho, yo suelo ponerlos en el microondas al 20% o al 40% de potencia hasta que veo que se despega el yogur de la pared del envase y que voy a poder sacarlo. Luego al mezclar ya se termina de romper el yogur y descongelar.

Las medidas de harina, azúcar y aceite se toman cogiendo el envase vacío del yogur que estemos usando.

No se puede abrir el horno hasta que el bizcocho lleve al menos 20 minutos dentro, porque si no se bajaría con el cambio de temperatura. Si vemos que se está tostando mucho, pasados esos 20 minutos podemos taparlo con papel de aluminio.

Lo ideal es dejarlo enfriar con el molde encima de una rejilla, para que no se humedezca la parte de abajo del bizcocho.


Tarta de manzana (con crema)

Esta tarta es un clásico en mi casa. Sencilla, rápida de hacer y muy rica. Y además con una presentación más que buena. Yo, que me encanta la crema pastelera, la tengo entre mis preferidas, aunque ya pondré más recetas de diferentes tartas de manzana que tampoco están nada mal.

 
La tarta de la foto está hecha con crema pastelera de verdad (en breve os pondré la receta), pero para hacer esta tarta sin complicaciones y más rápidamente os pongo la receta con un relleno "trampa", la crema hecha con un sobre de Flanín.

Ingredientes:

Para la masa:
200 grs de harina
100 grs de mantequilla
50 grs de azúcar
1 huevo

Para la crema:
1 sobre de flan Potax
1 vaso de leche

Cobertura:
2 manzanas reineta
mermelada de albaricoque o melocotón
2 cucharadas grandes de azúcar

Preparación:


Primero preparamos la masa: Mezclamos bien todos los ingredientes (yo comienzo en un cuenco, ayudándome de dos cuchillos o del amasador que veis en la primera foto. Cuando ya se ha mezclado más o menos todo y se hacen como "miguitas", paso a amasar con la mano, como véis en la segunda foto y ya lo que queda es pan comido). Amasamos hasta formar una bola y metemos en el frigorífico durante 20-30 minutos tapada con un paño blanco, porque esta masa tiene mucha mantequilla y no queremos que se funda completamente y la absorva la harina, porque no quedaría bien.




Mientras se enfría la masa vamos preparando la crema pastelera, bien con la receta que habitualmente usemos, o bien con el truco rápido que os he adelantado al principio: Haciendo unas "natillas espesas" de Potax, pues usaremos sólo un vaso de leche donde diluir y cocer los polvitos del sobre hasta que empiecen a espesar.
Una vez fria la masa, la extendemos en el molde donde lo vayamos a hornear, precalentamos el horno aproximadamente a 180ºC y rellenamos la masa con la crema pastelera.


Una vez echada la crema pastelera, colocamos las manzanas peladas y en láminas hasta cubrirla por completo y horneamos hasta que se dore la masa (en mi caso fueron alrededor de 20 minutos).



 Una vez horneada, echamos la cobertura que prefiramos. Me explico: Yo normalmente echaba en un cazo al fuego unas cucharadas de mermelada de albaricoque y azúcar y lo mezclaba bien al fuego, pasaba por un colador y ya lo extendía, con ayuda de una cuchara, encima de la tarta. Pero esta misma semana he descubierto en lidl unos sobrecitos de cobertura para tartas y me ha encantado el resultado. Así que, a partir de ahora creo que los usaré siempre. En este caso he seguido las instrucciones del sobre, pero he diluido los polvitos en un brick de 200 ml de zumo de melocotón y uva mezclado con 50 ml aproximadamente de agua. Queda como una gelatina finita preciosa. Parece de pastelería. ¿Si o no?








lunes, 9 de abril de 2012

Bombones de jamón

Este entrante o picaete queda muy resultón y está de vicio. Los publicó inicialmente Comoju en mundorecetas y luego han ido publicándose por la web un montón de variantes.

Los de la foto son muy grandes, aconsejo que no los hagáis tan grandotes, porque llevan mucho queso y pueden llegar a empalagar.


Ingredientes:

12 lonchas de jamón serrano fino
1 tarrina de queso crema finas hierbas
12 dátiles

Preparación:

Trituramos los dátiles en la thermomix o los picamos a mano en trocitos pequeños y añadimos el queso. Si tenemos Thermomix, ponemos la mariposa y lo montamos un poquito; si no, simplemente mezclamos con una varilla.
En una cubitera de plástico (con los agujeritos redondos) pincelamos los huecos con aceite de oliva o ponemos papel film para que luego no se quede pegado el jamón. Ponemos las lonchas de jamón serrano en las cubiteras, apretando bien en la base para que queden encajadas. Rellenamos con la crema de queso que hemos preparado y tapamos con el sobrante de jamón, dando un poco de forma con los dedos hasta formar una bolita.
Metemos en el frigo para que se endurezcan y desmoldamos. En mi caso, los preparé con antelación y congelé. Saqué del congelador unas horas antes y desmoldé medio congelados, que resulta más fácil no romperlos.
También los podríamos rellenar con queso azul y nueces o con lo que se os ocurra que vaya bien con el jamón (que es casi todo, porque está tan bueno!!).

Otra variante de estos bombones consiste en cambiar, no el relleno, sino el jamón por lonchas de salmón ahumado, que va fenomenal con el queso crema con eneldo o con nueces. Si los hacéis espero vuestras opiniones.


sábado, 7 de abril de 2012

Flores

Son típicas en mi pueblo, como en muchos otros pueblos de España, en Semana Santa. Finas como el papel de fumar y, por ello, hipermegafrágiles, están exquisitas. Eso sí, para hacerlas necesitamos un molde. Si no lo tenéis aún pero estáis pensando en comprarlo, ni se os ocurra cogerlo con el "rabito" doblado, porque sufriréis lo indecible para que no se os rompan al hacerlas e incluso corréis el riesgo de quemaros. Os pongo una foto de cómo NO debe ser el molde y otra de los moldes ideales.
Estos moldes tan maravillosos me los regaló mi primo Javi, que es un cielo, al oirme despotricar el año que me compré los moldes del rabito doblado. Gracias, primito, estas van por ti :)

Mi abuela y mi tia Amparo hacían el doble de cantidad. Yo os pongo la receta con la mitad de ingredientes, que es como la hago yo para no tirarme dos siglos en la cocina, que con mi peque ya no es posible.

Ingredientes:

1/2 docena de huevos
1/4 kg. harina
1/2 litro de leche
1/2 cascarón de huevo lleno de aceite
1/2 cascarón de huevo lleno de aguardiente



Preparación:

Hacemos una masa líquida del siguiente modo: Batimos los huevos. Añadimos la leche y mezclamos. Vamos añadiendo la harina poco a poco y batiendo con la batidora para que se deshaga bien y no haya grumos. Una vez disuelta la harina, añadimos el aceite y el aguardiente.

Ya tenemos la masa hecha. Ahora tenemos que poner dos cacerolas a calentar con aceite (yo uso de oliva virgen extra, pero valdría del de girasol para freir). Una de las cacerolas (donde vamos a hacer las flores) ha de ser profunda, para que podamos freirlas bien sin salpicarnos al mover el molde para despegar la masa. La otra cacerola la tenemos con aceite caliente para ir metiendo el molde cada vez que estamos friendo una flor y que no se nos enfríe. Además, si vamos necesitando más aceite en la cacerola honda, lo vamos cogiendo de esa otra. En lo que se calienta el aceite metemos dentro de una de las cacerolas el molde, para que se vaya calentando. Para hacer las flores el aceite ha de estar muy muy caliente, porque si no, no se quedará la masa pegada al molde ni se despegará luego bien al meterla en el aceite.

Cuando el aceite y el molde estén bien calientes, mojamos el molde en la masa, sin que la masa cubra el molde por completo, que si no no podríamos despegar las flores, y lo metemos corriendo en el aceite bien caliente, moviendo en círculo el molde hasta que se despegue la masa. Entonces metemos el molde ya sin masa en la otra cacerolilla con aceite caliente para que no se enfrie y vamos dorando la flor por los dos lados. Sacamos a escurrir en una bandeja con papel absorvente y vamos haciendo otra flor.

Rebozamos las flores en azúcar con canela y ya están listas para comer.

Una vez terminamos de freir todas las flores que hagamos, el molde no lo fregamos, sino que lo dejamos enfriar en el aceite y lo envolvemos en papel de periódico estando aún templado o caliente para que "no se resfríe". Así estará en perfectas condiciones cuando queramos usarlo otra vez, aunque pasen años entre tanto.



lunes, 2 de abril de 2012

Circulitos rellenos

Hummm, qué ricos y facilitos.

Este picoteo chulo lo descubrí, como no podía ser de otro modo, hace años en el foro de mundorecetas. Y lo probé a hacer el mismo día en que descubrí la técnica, porque es sencillísimo, baratito y me parece que queda super chulo.

No ando poniendo ingredientes, porque dependerá del relleno que cada uno quiera poner. Simplemente os lo explico de manera sencilla, porque es así como son, sin complicaciones.

Cogemos pan de molde sin corteza (o le retiramos la corteza nosotros) y extendemos las lonchas con un rodillo de amasar, como si fueran masa de pizza, hasta queden bien finitas. Las untamos con lo que queramos, en el caso de la foto unas van con sobrasada mallorquina y las otras con queso Philadelphia. Finalmente hacemos con ellas, una a una, un rollito y lo envolvemos en plástico de cocina, aprendando fuerte como si fueran un caramelo y las metemos al frigorífico a que se enfrien, para que sea más fácil luego cortar los circulitos. Yo, en mi caso, como no iba a usarlos ese mismo día, congelé los rollitos y el día que los necesité, sin dejar que se descongelaran del todo, los corté con un cuchillo de sierra y ya veis lo bien que quedaron.

Antes de servir, cortar de cada rollito varios círculos y retitar el plástico que pusimos.

Se podrían rellenar con foie-gras, mantequilla y mermelada, queso a las finas hierbas... lo que se os ocurra. ¡Imaginación al poder!

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